Brandy Nacional

BRANDY NACIONAL

Aplicación

​La elaboración del Brandy en España tiene una larga tradición, más antigua incluso que la de los brandies franceses que se producen en Cognac y Armagnac.

 

En Jerez (Andalucía) y en Catalunya han creado una noble imagen internacional del brandy español. Elegantes y aromáticos, largamente envejecidos en roble, los brandies producidos en estas regiones tienen características propias y distintivas.

Los brandies proceden de vinos blancos ácidos, muy secos, generalmente de baja graduación. Podría decirse que son exactamente lo contrario de lo que exigimos a un gran vino blanco de mesa, equilibrado y elegante.

Las diferentes regiones productoras de brandy basan su estilo en algunas características de los vinos que destilan.

Los jerezanos eligen vinos de Airén, cultivados en climas continentales extremados.

Los brandies catalanes marcan su personalidad, destilando vinos de Macabeo o de Parellada. Cultivadas en microclimas fríos, estas uvas producen vinos ácidos, de débil graduación, ideales para la destilación.

Los brandies más apreciados se obtienen por doble destilación en alambique de cobre. Al igual que los grandes vinos de crianza, algunos brandies de calidad se someten a una larga peregrinación desde barricas nuevas hasta cascos más añejos.

Las típicas botas jerezanas de 500 litros se utilizan para añejar los brandies de esta denominación. En Catalunya se emplean las barricas tradicionales de 280 litros.

Los brandies jerezanos utilizan las menciones reglamentadas de Solera (edad mínima de 6 meses), Solera Reserva(edad mínima de un año) y Solera Gran Reserva (superior a 3 años).

Lo más distintivo del brandy catalán es el uso del roble francés, además del roble americano. El roble francés se considera que aporta personalidad a los brandies catalanes de más alta gama.